Una de las preguntas clásicas de la biología evolutiva es cómo aparecen estructuras nuevas en los organismos. La respuesta intuitiva suele ser que la evolución necesita genes nuevos para fabricar novedades. Pero un estudio en moscas de la fruta propone una alternativa más sutil: a veces un rasgo nuevo puede surgir usando casi las mismas herramientas genéticas de antes, si cambia el ritmo con el que se desarrollan ciertas células.
El trabajo se centró en un pequeño órgano de los machos de Drosophila llamado peine sexual, una hilera especializada de cerdas en las patas delanteras que ayuda durante el apareamiento. Ese rasgo es una innovación relativamente reciente dentro del grupo y se considera un buen modelo para estudiar cómo la evolución genera formas nuevas a partir de estructuras más antiguas.
Los investigadores compararon esas cerdas con otras emparentadas que ya existían antes en la historia evolutiva de la mosca. Para hacerlo usaron secuenciación de ARN de célula única a lo largo del desarrollo, una técnica que permite seguir qué genes están activos en distintos tipos celulares y en distintos momentos. La idea era ver si el rasgo nuevo había aparecido porque la evolución reclutó genes completamente distintos o si había modificado el modo de usar programas celulares ancestrales.
La respuesta favorece la segunda opción. Según el estudio, el peine sexual no parece construirse incorporando una batería nueva de genes a la maquinaria que forma estas cerdas. En cambio, surge por cambios cuantitativos en programas ya conocidos, sobre todo en procesos vinculados con el metabolismo, la dinámica interna de la célula y la velocidad del desarrollo. El efecto conjunto sería que ciertas células crecen y se diferencian más rápido que sus equivalentes ancestrales, lo que termina produciendo una estructura diferente.
Esa idea importa porque cambia un poco la imagen de cómo actúa la evolución. En vez de pensar solo en genes nuevos o funciones completamente nuevas, el trabajo muestra que también puede haber innovación cuando una estructura existente altera su calendario de crecimiento. No sería tanto una cuestión de inventar piezas desde cero como de reorganizar el tiempo y la energía con que se ensamblan piezas heredadas.
El hallazgo también encaja con una visión más amplia de la biología del desarrollo: pequeñas diferencias en el momento en que ocurren ciertos procesos pueden tener consecuencias grandes sobre la forma final de un órgano. Si esa lógica se confirma en otros animales, podría ayudar a explicar cómo aparecen novedades anatómicas sin que el cambio tenga que empezar necesariamente por genes totalmente inéditos.
Como siempre, conviene poner límites. El estudio se hizo en un sistema muy específico de moscas de la fruta y analiza una innovación morfológica concreta, por lo que no demuestra que todos los rasgos nuevos evolucionen de esta manera. Además, la explicación depende de reconstrucciones detalladas del desarrollo celular y de interpretar cómo esos cambios se traducen en una forma final. Aún así, deja una idea poderosa: la evolución no siempre crea novedad agregando piezas nuevas; a veces basta con hacer que piezas viejas crezcan a otro ritmo.
Metabolic and developmental rate divergence between serially homologous cells underlies an evolutionary innovation in Drosophila · PLOS Biology
Ciencias.uy / MiniMax image-01 · Imagen generada con MiniMax image-01 para Ciencias.uy; uso editorial no comercial; CC BY 4.0 · Fuente de imagen
Hopkins, B. R., Barmina, O., Wang, X., Situ, M. M., Bolanos, H. A., Nie, S., & Kopp, A. (2026). Metabolic and developmental rate divergence between serially homologous cells underlies an evolutionary innovation in Drosophila. PLOS Biology, 24(8), e3003964. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3003964
Relacionadas por categoría
Ver masLas bacterias de la piel ayudan a algunas ranas a resistir un hongo letal
Un experimento con ranas neotropicales indica que parte de su microbioma cutáneo puede limitar la infección por el hongo quítrido, una amenaza global para los anfibios.
Los cíclidos aceleran el recambio de dientes cuando pierden piezas
Un experimento con cíclidos del lago Malawi mostró que la pérdida de dientes acelera su sustitución y permitió seguir los cambios celulares que acompañan ese proceso.
Dos nuevas arañas marinas ayudan a completar el mapa de biodiversidad del mar de Salish
Un estudio describió dos especies nuevas de arañas marinas y aclaró cómo reconocer siete especies costeras del mar de Salish.
Más de la misma fuente
Ver masCómo los guppies conservan grandes cambios en su ADN durante millones de años
Un estudio en guppies de Trinidad muestra que grandes reordenamientos del ADN persisten por millones de años y pueden estar influidos por el ambiente y la elección de pareja.
Cómo algunas orugas neutralizan las defensas químicas de las plantas
Un experimento con dos especies de orugas muestra cómo una de ellas transforma en dos pasos compuestos defensivos de las plantas y amplía así su dieta potencial.
Los anticuerpos pueden limitar una terapia con fagos contra bacterias resistentes
Un estudio en ratones muestra que ciertas defensas inmunitarias pueden impedir que los fagos alcancen bacterias y acelerar su eliminación del organismo.
Más del mismo autor
Ver masUn biorreactor sólido acerca mejor el metano a las bacterias
Unos andamios impresos en 3D mejoraron la conversión de metano en succinato en pruebas de laboratorio al evitar una barrera habitual de los reactores líquidos.
Así se degradan los escudos térmicos durante la reentrada
Imágenes de rayos X y análisis computacional muestran cómo cambia por dentro un material que se sacrifica para proteger naves durante la reentrada.
Un programa de reparación del intestino puede ayudar al cáncer colorrectal a diseminarse
Experimentos con organoides, ratones y datos de pacientes muestran cómo un programa normal de reparación puede facilitar la llegada de células tumorales al hígado.