Cómo los guppies conservan grandes cambios en su ADN durante millones de años

Un estudio en guppies de Trinidad muestra que grandes reordenamientos del ADN persisten por millones de años y pueden estar influidos por el ambiente y la elección de pareja.

Por Redacción Ciencias.UY 23 de setiembre de 2026 a las 16:45 4 min de lectura
Imagen: PLOS Biology Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada Fuente de imagen
Primer plano de varios guppies con patrones de color azul, amarillo y moteado.

El ADN no siempre cambia solo por pequeñas letras. A veces un tramo entero de un cromosoma se rompe, gira y vuelve a unirse en sentido inverso. Ese reordenamiento, llamado inversión cromosómica, puede abarcar muchos genes. Un nuevo estudio de poblaciones naturales de guppies de Trinidad muestra que algunas de esas inversiones han persistido entre uno y seis millones de años, una longevidad que plantea una pregunta evolutiva: ¿por qué no desaparecieron con el tiempo?

Los guppies son un buen sistema para abordarla porque viven en ríos donde las condiciones cambian a poca distancia. En algunos sectores sufren una presión intensa de depredadores y en otros, menor; además, los machos muestran patrones de coloración muy variados. El equipo examinó peces de tres ríos, cada uno con poblaciones de alta y baja depredación. Al comparar sus genomas, identificó 22 inversiones cromosómicas distribuidas en distintas partes del ADN.

Para confirmar que esos cambios no eran un artefacto del análisis, los investigadores verificaron los puntos donde el fragmento de ADN se había invertido mediante lecturas de ADN enlazadas, una técnica que ayuda a reconstruir segmentos largos del genoma. Lograron comprobar esos puntos de ruptura en 21 de las 22 inversiones. Las estimaciones de edad indicaron, además, que las inversiones ya existían antes de que los guppies colonizaran cada uno de los ríos estudiados.

Tres de esas inversiones se asociaron de manera significativa con las diferencias entre poblaciones sometidas a alta y baja depredación. Sin embargo, ninguna quedó fijada de forma opuesta en los tres ríos: no hubo una versión presente siempre en los ambientes de alta depredación y otra siempre en los de baja depredación. El resultado sugiere que la adaptación local puede influir, pero no explica por sí sola toda la diversidad observada.

El hallazgo más llamativo fue que siete inversiones se mantuvieron en los tres ríos sin una señal equivalente de adaptación local. Las simulaciones del equipo indicaron que la cantidad de variantes observada era mucho mayor que la esperable si esos cambios se conservaran únicamente por azar. También encontraron que varias inversiones coincidían con regiones del genoma que trabajos previos habían vinculado con los adornos de color de los machos.

Esa coincidencia abre una explicación posible. En los guppies, estudios anteriores han documentado ventajas de apareamiento para machos con patrones poco comunes. Si las hembras tienden a preferir rasgos raros, una variante genética puede ganar terreno cuando es escasa y perder esa ventaja cuando se vuelve frecuente. Ese mecanismo, conocido como selección dependiente de la frecuencia, puede ayudar a impedir que una sola variante desplace a todas las demás.

El nuevo trabajo no demuestra directamente que las hembras eligieran a los machos por las inversiones cromosómicas. La conexión se apoya en el solapamiento con regiones asociadas a la ornamentación y en simulaciones, por lo que todavía hace falta medir cómo esas variantes influyen en rasgos visibles y decisiones de apareamiento en poblaciones concretas. También se limita a guppies de Trinidad: otras especies y otros ambientes pueden seguir reglas distintas.

Aún con esas cautelas, el estudio ilustra que la diversidad genética no es simplemente un inventario de mutaciones que aparecen y se eliminan. En la naturaleza, el ambiente, la depredación y la reproducción pueden ejercer fuerzas distintas sobre el mismo conjunto de variantes. Los guppies muestran cómo esa combinación puede conservar, a lo largo de tiempos evolutivos muy extensos, fragmentos de ADN reorganizados que siguen formando parte de la diversidad de una especie.

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PLOS Biology · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen

Cita original

Lin, Y., van der Bijl, W., & Mank, J. E. (2026). Ancient inversion polymorphisms associate with sexually selected traits across natural guppy populations. PLOS Biology, 24(9), e3004024. https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3004024

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