Una nota de Phys.org basada en un estudio de Ecological Applications sugiere que parte del deterioro de los bosques de kelp del norte del mar de Salish empezó mucho antes de las olas de calor marinas que suelen concentrar la atención pública. Al reconstruir la línea de base ecológica desde 1972, los autores concluyen que la magnitud del cambio climático en esa zona había sido subestimada.
Los bosques de kelp son piezas centrales de muchos ecosistemas costeros. Ofrecen refugio y alimento para peces e invertebrados, amortiguan energía del oleaje y sostienen actividades ecológicas y económicas de gran valor.
El problema es que muchas veces las comparaciones actuales se hacen contra líneas de base recientes, cuando el deterioro ya había comenzado. Ese sesgo, conocido como shifting baseline syndrome, puede hacer que un ecosistema muy degradado parezca todavía “normal”.
Según la nota de Phys.org, los investigadores reunieron mapas, fotografías aéreas y datos submareales de cuadrantes tomados desde 1972 en una zona del norte del mar de Salish, en la Columbia Británica. Luego repitieron relevamientos equivalentes en 2023 para comparar tamaño de bosques de kelp y composición de macroalgas a lo largo de 50 años.
El estudio halló que décadas atrás existían extensos bosques flotantes de kelp toro que cubrían más de 550 hectáreas cerca de Comox y Denman Island. Ninguno de esos bosques persiste hoy. Además, los registros satelitales sugieren que la mayor parte de la pérdida ocurrió entre 1972 y 1984, bastante antes de los eventos recientes de calor marino más citados.
Los autores también vincularon esa desaparición con el calentamiento regional. Usando series históricas de temperatura de faros del mar de Salish, concluyeron que la zona ya era sustancialmente más cálida en el momento en que esos bosques desaparecieron. Bajo el agua, especies de kelp y algas rojas adaptadas al frío mostraron caídas de entre 60% y 99%, sobre todo en aguas someras.
El trabajo muestra que sin reconstrucciones históricas robustas es fácil subestimar cuánto cambió ya un ecosistema. En este caso, lo que parecía una pérdida reciente asociada sobre todo a olas de calor marinas puntuales podría ser parte de una transformación más larga y profunda.
Eso tiene implicancias para conservación y restauración. Si la referencia de “estado sano” ya estaba degradada, los objetivos de manejo pueden quedarse cortos frente a la magnitud real del problema.
Aunque el estudio usa datos históricos valiosos, la reconstrucción del pasado depende de materiales heterogéneos, como fotos aéreas y series antiguas de monitoreo, que no siempre tienen la uniformidad de los relevamientos modernos.
Además, el trabajo se centra en una región específica del norte del mar de Salish. Sus resultados son muy relevantes para entender ese hotspot costero, pero no describen automáticamente la historia de todos los bosques de kelp del Pacífico ni de otros océanos templados.
La nota se basa en la cobertura de Phys.org, que enlaza y cita directamente el artículo científico original publicado en Ecological Applications. El DOI, los autores, la fecha y los hallazgos principales se tomaron de esa fuente primaria rastreable.
50 years of data reveals true extent of climate change impacts on kelp forests · Phys.org
Phys.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Timmer, B., Reshitnyk, L. Y., Neufeld, C. J., & Baum, J. K. (2026). Historical data reveal extirpation of foundation species and kelp forest community deborealization in a coastal hotspot. Ecological Applications, 36(3), e70223. https://doi.org/10.1002/eap.70223
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