La idea de que el cerebro adulto casi no puede reconstruir tejido dañado recibió un matiz importante en un nuevo estudio con ratones. Un equipo de la Universidad de Zúrich describió una población de astrocitos, células que ayudan a sostener y organizar el trabajo de las neuronas, capaz de repoblar zonas lesionadas con un mecanismo que hasta ahora no se había visto con este nivel de detalle.
Los astrocitos suelen presentarse como células de apoyo: nutren neuronas, ayudan a regular el flujo sanguíneo y contribuyen a mantener el entorno químico del cerebro. Pero cuando una lesión destruye parte de esa red, el problema no es menor. Sin astrocitos, el tejido pierde una parte clave de su soporte. Lo llamativo del nuevo trabajo es que algunos astrocitos ubicados en el borde de la lesión no se limitan a “reaccionar” ante el daño: empiezan a reorganizarse para volver a ocupar el espacio perdido.
Para seguir ese proceso, los investigadores observaron durante semanas cerebros de ratones vivos con microscopía de dos fotones y combinaron esas imágenes con análisis de actividad genética en distintas etapas de la reparación. Así vieron que los astrocitos cercanos a la lesión proliferaban, extendían prolongaciones largas hacia la zona vacía y, además, desplazaban núcleos recién formados a través de esas extensiones. En vez de migrar como células completas desde el inicio, parte de la reconstrucción parecía ocurrir mediante ese traslado gradual de núcleos hacia territorios antes desocupados.
Ese hallazgo importa porque cambia la imagen de un cerebro adulto casi rígido frente a ciertas lesiones. El estudio sugiere que, al menos cuando la pérdida de astrocitos es focal y no se forma una barrera cicatricial dominante, existe una capacidad de reparación más plástica de lo que se creía. Los autores relacionan este fenómeno con problemas en los que los astrocitos pueden dañarse, entre ellos algunas lesiones cerebrales y trastornos autoinmunes como el espectro de neuromielitis óptica.
El trabajo no significa que el cerebro pueda regenerarse por completo en cualquier contexto ni que ya exista una terapia lista para pacientes. Los experimentos se hicieron en ratones, con lesiones muy específicas, y el propio estudio muestra que la respuesta cambia según el tipo y el tamaño del daño. Además, identificar genes y señales activados durante la reparación no equivale todavía a saber cómo inducir ese proceso de manera segura en humanos.
Aún así, la investigación abre una ventana interesante. Si futuras pruebas confirman que mecanismos parecidos también operan en enfermedades humanas, entender cómo estos astrocitos reconstruyen su red podría ayudar a pensar estrategias más precisas para favorecer la recuperación del tejido cerebral después de una lesión.
The adult brain can repair itself better than scientists thought · ScienceDaily
ScienceDaily · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Herwerth, M., Wyss, M. T., Schmid, N. B., Lasne, A., Condrau, J., Ravotto, L., Mateos Melero, J. M., Kaech, A., Bredell, G., Thomas, C., Kim, R., Kukanja, P., Korobeynyk, V. L., Stadelmann, C., Misgeld, T., Bennett, J. L., Jessberger, S., Saab, A. S., Liddelow, S. A., & Weber, B. (2026). Focal astrocyte loss reveals nuclear translocation during lesion repopulation. Nature Neuroscience, 29(8), 1826-1840. https://doi.org/10.1038/s41593-026-02354-5
Relacionadas por categoría
Ver masLa retina en desarrollo sincroniza actividad eléctrica, eliminación celular y crecimiento de vasos
Un estudio en ratones describe cómo las primeras ondas de actividad de la retina se coordinan con la eliminación de células y el avance de los vasos sanguíneos.
La organización de la visión también enlaza redes cerebrales que parecían separadas
Un estudio con resonancia de alta resolución halló que redes ligadas a la atención y al pensamiento interno se coordinan según la zona del campo visual que representan.
Cómo el cerebro mantiene separadas las opciones al decidir
Un experimento con dos macacos muestra que grupos flexibles de neuronas reorganizan su actividad para distinguir las opciones antes y después de una elección.
Más de la misma fuente
Ver masUna batería cuántica de laboratorio convirtió luz en corriente con un efecto colectivo
Un prototipo de microcavidad mostró que la potencia de carga y descarga puede crecer más rápido que el número de moléculas activas. Aún está lejos de una batería para dispositivos.
Veinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.
La forma de respirar puede influir en las decisiones que tomamos
Un estudio encontró que respirar lentamente con exhalaciones prolongadas hace que el cerebro sea más sensible a las recompensas, llevando a decisiones más arriesgadas.
Más del mismo autor
Ver masUn biorreactor sólido acerca mejor el metano a las bacterias
Unos andamios impresos en 3D mejoraron la conversión de metano en succinato en pruebas de laboratorio al evitar una barrera habitual de los reactores líquidos.
Así se degradan los escudos térmicos durante la reentrada
Imágenes de rayos X y análisis computacional muestran cómo cambia por dentro un material que se sacrifica para proteger naves durante la reentrada.
Un programa de reparación del intestino puede ayudar al cáncer colorrectal a diseminarse
Experimentos con organoides, ratones y datos de pacientes muestran cómo un programa normal de reparación puede facilitar la llegada de células tumorales al hígado.