Bacterias modificadas fabricaron adhesivos termofusibles a partir de glucosa

Un equipo obtuvo con bacterias polímeros adhesivos a partir de glucosa y los probó frente a un pegamento comercial. El resultado aún es de laboratorio.

Por Redacción Ciencias.UY 16 de setiembre de 2026 a las 11:45 4 min de lectura
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Esquema del estudio sobre la producción de polímeros adhesivos por Escherichia coli a partir de glucosa.

Muchos pegamentos de uso industrial se aplican calientes y se endurecen al enfriarse. Están en envases, muebles, electrónica y automóviles, pero suelen derivar de petróleo. Un equipo de Corea del Sur diseñó bacterias para que fabricaran, a partir de glucosa, polímeros capaces de funcionar como esos adhesivos termofusibles en pruebas de laboratorio.

El trabajo se centró en Escherichia coli, una bacteria muy utilizada en biotecnología. Los investigadores modificaron su metabolismo para que, al crecer con glucosa como fuente de carbono, produjera cadenas largas de moléculas llamadas polímeros. La composición de esas cadenas se ajustó para combinar dos propiedades que a menudo entran en tensión: la flexibilidad que favorece que un material se adhiera y la resistencia al calor necesaria para procesarlo.

En vez de limitarse a comprobar que las bacterias producían el material, el equipo extrajo los polímeros y midió sus propiedades térmicas y adhesivas. En una prueba de cizallamiento sobre acero inoxidable, uno de los materiales alcanzó 4,58 megapascales, un valor ligeramente superior a los 4,20 megapascales obtenidos con un adhesivo comercial de etileno-acetato de vinilo en esa comparación. Otro polímero mostró un desempeño comparable al del material comercial al unir madera.

Los ensayos también indicaron que el material podía fundirse y volver a adherirse conservando una parte importante de su fuerza de unión. La producción más alta comunicada por el estudio fue de 52,8 gramos de polímero por litro de cultivo en una fermentación alimentada, en la que se agregan nutrientes de forma gradual. Esa escala sigue siendo experimental, pero permite evaluar no solo si la bacteria puede hacer el polímero, sino cuánto material se obtiene y con qué características.

La idea no es que una bacteria reemplace mañana a todas las plantas petroquímicas. La glucosa es una materia prima renovable, pero la ventaja ambiental completa dependería de factores que este trabajo no midió, como el origen de la glucosa, la energía empleada, los costos, la escala de fabricación y el destino del adhesivo al desecharse. Los autores observaron cambios en los polímeros tras tratarlos con una enzima, una señal de que pueden degradarse bajo esas condiciones, no una demostración de cómo se comportarían en cualquier ambiente.

El resultado muestra una posibilidad más amplia de la biotecnología: usar microorganismos como fábricas de materiales con propiedades diseñadas para un uso concreto. Antes de que estos adhesivos puedan competir fuera del laboratorio, harán falta pruebas en más superficies, procesos industriales y evaluaciones ambientales completas. Sin embargo, el estudio ofrece una forma tangible de explorar alternativas a materiales que hoy dependen en gran medida del petróleo.

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Cita original

Kang, M., Lee, Y., Kim, G. B., & Lee, S. Y. (2026). Synthesis of poly(4HB-co-PhLA) and poly(3HB-co-4HB-co-PhLA) as sustainable hot-melt adhesives using engineered Escherichia coli. Nature Communications, 17, 8857. https://doi.org/10.1038/s41467-026-75809-9

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